Jugar Póker como un Profesional
Si afirmamos que el objetivo de todo juego es conseguir diversión, nadie podrá discutir esto, ya que la propia definición de la palabra así lo dice, pero cuando nos toca rozar un poco más la realidad, nos damos cuenta que esto no siempre es al pie de la letra.
Cuando uno se vuelve profesional de un juego, el objetivo pasa a ser el ganar dinero, y el hecho de divertirse queda en un segundo plano.
Es probable que siendo profesionales queramos ganar 100 veces más que cuando jugamos tan solo por divertirnos y nos conformamos con pequeños premios.
A medida que nos volvemos expertos, aprenderemos como aprovechar mejor nuestras apuestas, si jugamos contra rivales directos, intentaremos que estos caigan en nuestro juego, para que de alguna manera al ganarles nuestra ganancia sea mayor.
Será fundamental entonces, sacar la mayor ventaja posible.
Esto se logra entre otras cosas, aprendiendo a reconocer que cartas tiene nuestro oponente, no individualmente, sino en su conjunto, si tiene una mano desastrosa, no esperemos que nos enfrente, pero sabremos que tendremos que cuidarnos de una muy buena mano.
Para esto, aprenderemos a leer los gestos inconscientes de nuestro rival, su lenguaje corporal, pero sin olvidar que también puede estar tratando de que caigamos en una trampa y emitiendo señales a propósito para que caigamos nosotros en su juego, esto es una interesante lucha que se da entre los profesionales del Poker.
Es muy bueno presenciar una partida entre profesionales y observar cuidadosa y detalladamente los gestos que estos van eventualmente practicando.