El Baccarat: “Punto Blanco” y “Chemin de Fer”
La palabra baccarat es usada para denominar a sus dos modalidades. Sin embargo, ambas son completamente distintas. Una vez más estamos ante una distinción que parte de los distintos gustos tanto de americanos como de europeos. A continuación, explicaremos brevemente las diferencias entre ellos.
El baccarat “punto blanco” las reglas del juego son bastante rígidas, impidiendo por completo la participación del jugador o de la banca. Las apuestas sólo se hacen a favor del jugador, a favor de la banca o al empate.
Por otro lado, la propia dinámica del juego hace que ni el jugador ni la banca puedan decidir si tomar o no más cartas. Una vez hecha la distribución inicial de cartas la suerte está echada y no hay posibilidad de estrategia ni de truco.
Por el contrario, en el baccarat “chemin de fer” presenta reglas más flexibles. Por un lado, esta variante permite la presencia de más jugadores quienes se ubicaran a cada lado de la banca (ala izquierda y ala derecha). De esta manera, existen más opciones de apuesta.
El “chemin de fer” como tal permite que tanto la banca como el jugador decidan si tomar una carta más o plantarse, por lo que hace que sean juegos de habilidad y no de pura suerte como el “punto blanco”.
Finalmente, se debe recordar que el “punto blanco” nace como una versión del “chemin de fer” adaptado a los gustos de los jugadores americanos. Sin embargo, por ser un juego de habilidad el “chemin de fer” le dará al jugador mayor probabilidades de ganar.